By: Socios Q On: junio 28, 2017 In: Blog Comments: 0

“Dame seis horas para cortar un árbol y pasaré las cuatro primeras afilando el hacha” 

Abraham Lincoln

 

 

El precio de venta medio de las startups en EEUU en el año 2016 estuvo en torno a los 30 millones de €, en España ya se han producido transacciones muy importantes, como Ya.com (550M€), eresMas (255M€), InfoJobs (185M€), MilAnuncios (100M€)…

 

Y ahora, ha llegado tu hora. Después de mucho trabajo, de apostar tu futuro hacía la incertidumbre, te has decidido por valorar tu creación porque un comprador ha mostrado interés en tu startup.

 

La creación de equipo, financiación, venta del producto… son las cuestiones que hasta el momento habían ocupado el 100% de tu tiempo, ahora, te encuentras ante un nuevo reto, valorar correctamente tu startup para hacerla atractiva y obtener la mayor rentabilidad posible por ella.

 

Lo primero que tienes que hacer al empezar la negociación es ser tú el que ponga la cifra justificada por la que venderías tu startup, esto servirá para iniciar las conversaciones de venta y dejar claro desde un principio tu punto de vista. Si nada de esto lo tienes claro en un inicio, deja al comprador que te ofrezca una primera oferta y trabaja sobre ella.

 

Para empezar a hacerte una idea de cuánto vale tu startup, debes de elegir un parámetro que sea beneficioso para tus intereses a la hora de justificar realmente el precio de venta que has puesto sobre la mesa. Lo que has facturado en años anteriores es lo más objetivo que se puede ofrecer en una negociación, pero puede que la facturación no sea el punto fuerte de tu startup por sus características, entonces tendrás que justificar el precio de venta desde otra perspectiva como los usuarios que haya registrados en tu plataforma, la funcionalidades futuras que va a permitir desarrollar tu tecnología, ejemplos de crecimiento de startups similares, ejemplos de venta de startups comparables, el potencial a futuro del público objetivo hacia el que va dirigida tu empresa…

 

Otro de los factores que debes de tener en cuenta es dejar el factor emocional apartado y no mentir durante la negociación. El comprador tiene un punto de vista objetivo y quiere generar ingresos que justifiquen su compra en el futuro.

 

Por otro lado, hay que tener en cuenta el factor humano. Para llegar al punto en el que estás, has contado con un equipo humano que ha apostado por tu proyecto y ha puesto su futuro en tus manos, llegar a un buen acuerdo para todos ellos es realmente importante.

 

Del mismo modo, es importante fijar una valoración razonable y no dejarnos engañar por valoraciones excesivas que se están produciendo en el mercado. De este modo, contribuiremos a crear un mercado equilibrado y alejado de burbujas y especulaciones.

 

 

¿En qué factores podemos fijarnos a la hora de valorar nuestra startup?

 

  • Importantes acuerdos que hayamos creado con una empresa o institución relevante que asegure el futuro de la startup
  • Ofertas a startups similares que se hayan producido u ofertas similares que hayamos valorado en el pasado
  • La conversión que se está produciendo de nuestro producto o servicio
  • Crecimiento de los usuarios o clientes que estén consumiendo nuestro producto o servicio
  • EL futuro del mercado hacia el que nos dirigimos, si este mercado se encuentra en crecimiento, las posibilidades de crecer de la startup son más favorables
  • Número de clientes o usuarios de nuestro producto o servicio
  • Valoración de una patente, seguro, licencia…
  • El EBITDA del año anterior es el dato económico más relevante. Pero hay otros factores que pueden ser interesantes de señalar como el apalancamiento, equilibrio patrimonial, el cash flow…
  • El dato más subjetivo y emocional puede ser el valor de tu marca. Esta es la fórmula exclusiva, la marca y la imagen de la empresa es difícil de valorar, pero una baza muy importante a la hora de vender tu startup